TENDENCIAS
No fue fácil encontrar mi versión de la técnica mixta para realizarme en el ecléctico abstracto... ha sido un proceso completo... les confieso que divagué perdida por varios mundos hasta que la encontré. Inicié con el carboncillo y el pastel y en ese entonces solo hacia Bodegones, luego, Matilde Zuluaga, mi querida profe, me introdujo en el maravillosos mundo del acrílico y empecé a explorar... se ajustaba a mi velocidad, mi trazo es rápido e intenso así que encontrarlo fue como descubrir mi mundo... mi mano y el pincel empezaron a identificarse, poco a poco se volvieron una sola, me fui enamorando del volumen, las texturas... los colores... en los años recientes fui adicionando diferentes materiales, espátula, brochas... mis manos... cabuya, hierro, acero... tornillos, partes de repuesto... fuego, ácidos, minerales... texturas ... pero, aunque me gustaba lo que hacía, aún no me encontraba, sentía que tenía que seguir explorando.
Mi taller es un laboratorio donde exploro y ensayo todo el tiempo... no tengo paradigma alguno en la utilización de un material... cuando compro algún producto y pido recomendaciones hago justo lo contrario de lo que me dicen... Por qué? Simple... para que hacer lo que me dicen que haga si de antemano ya se el resultado? Yo quiero encontrar lo no común... quiero caminar por senderos no recorridos... me encanta dejar que la vida me sorprenda... y no hay mayor sorpresa que lanzarse al vacío pero teniendo claro el concepto donde se quiere aterrizar; siempre digo que lo peor que puede suceder es que no funcione y tenga que volver a empezar... pero nunca me ha sucedido.
Mi criterio es... hacer de cada momento una expectativa, de cada vivencia una experiencia adquirida, de cada error una oportunidad…! En ocasiones, mis mejores trabajos han nacido de un error... soy perfeccionista, no conformista y muy exigente conmigo misma... así que me concentro en mi obra hasta llegar a algo que me guste, que me sorprenda!
Pero les sigo contando...
Después del acrílico intente con el óleo... pero se me empastaba... perdía los colores... todo se me volvía marrón... el óleo y yo no nos tenemos paciencia, ni yo a él ni él a mí... así que lo empecé a mezclar con el acrílico y nos logramos entender... fijamos limites mutuos y encontramos la mejor manera de relacionarnos... porque el agua y el aceite se complementan y empecé a jugar con el agua, el aceite y la trementina... y empecé a encontrar mi alma en ella... poco a poco deje de pintar en caballete, me tire al piso y la diversión comenzó… aprendí a tener paciencia porque descubrí que si le daba tiempo a que el proceso químico diera sus frutos, me enriquecería el alma.
Luego, a este festín de mezclas llegaron las tintas litográficas... y con ellas todo material que tenga pigmento en base de agua o de aceite... los pinceles se quedaron estáticos y entraron a jugar dispersores y goteros... yo controlo la obra, alimento y quito pero siempre observo... me maravillo, y como ante mis ojos la obra se va gestando y mis pasiones se perpetúan en el canvas... la obra inmediatista no volvió a aparecer ... pues mi técnica esta llena de paciencia , tolerancia, intensidad, observación y control... es el control el que me enseña… aprendí que el autocontrol no esta en la negación, sino en el actuar consciente y objetivo...!
Pero como el mundo no se detiene y mi búsqueda mucho menos... ahora me estoy introduciendo en nuevos mundos, las resinas, y poco a poco me estoy sumergiendo en ellas… son maravillosos complementos, y he descubierto que su rigidez perpetua lo efímero...
Pero mi trabajo más reciente surgió por la admiración que despierta el trabajo de un fotógrafo de Puero Rico, Pedro Bauza, con quien exploramos juntos el mundo del arte digital y estampasión... fotografía inmersa en el canvas fusionada con texturas y abstracció... son dos mundos paralelos y contradictorios, la fotografía es e resultado irreal de una realidad vivida, mezclada con la pintura abstracta que muestra un mundo inexistente con la forma tridimensional de las texturas, unidos por una misma pasión.
Materializar historias que se perpetúan en una obra, evidenciando el Ser o el otro Ser que habita en un protagonista incierto... personajes irreales que florecen ante la realidad del lente y se espuman en la fuerza de un trazo. Jaramillo - Bauza es una coalición artística que evoca las realidades paralelas que cargamos en nuestro ser.
Gracias por su visita, sus comentarios son bienvenidos!