Index
Index
Index
 

 

 
 
 
 
 

MI VIDA 

Los caminos son inciertos pero la vida es sabia, te lleva por diferentes travesías para que aprendas lo que tienes que aprender, reencontrándote a ti mismo. Lo que sucede es que a veces nos distraemos peleando contra la vida y nos perdemos en la inmediatez.    Peleamos con tanto ahínco que volvemos nuestros sentidos sordos ante todas las señales que nos demarca el destino. 

Así que les contare una historia… mi historia… 

Obviaré muchos detalles que seguramente no tienen relevancia en este momento, pero sí les contaré que soy la menor de tres hermanas... sí todas mujeres, descendientes de un matriarcado pronunciado, y aunque mi padre ha sido el rey de la casa, siempre hemos dicho que es toda una madre…  sensible, amoroso, leal, tierno y de quien con toda seguridad heredé la vena artística; en él se intuye un trazo firme y preciso, pero la vida no le regaló la fortuna de encontrar su camino propio en el arte porque las adversidades lo convirtieron en un niño huérfano a muy temprana edad, quien en su adolescencia debió aprender a ganarse la vida, y como buen paisa, resultó ser un excelente comerciante e insuperable negociador… y como antes les mencioné, estoy convencida que la vena artística me vino de mi padres ya que mi abuelo paterno,  fuera de sus múltiples oficios en política y otros menesteres,  dejó su huella en los murales de algunas iglesias de los pueblitos paisas tradicionales de mi patria.  Sin discutir lo anterior, no puedo negar en absoluto el gran aporte que mi madre me hizo pues heredé su facilidad manual, su entusiasmo para aprender  lo desconocido, el análisis circunstancial  y por supuesto la mezcla irreverente que me define en gran parte  lo que soy, de una genética bohemia que me llega por mi abuelo materno de quien sin duda recibí la herencia cósmica de la búsqueda incesable de la existencia del ser. El me regaló la reflexión de la existencia sembrando en mí una curiosidad insoluta sobre la condición humana.  

Dejando un poco mis raíces y antepasados, retomo mi propia existencia confesándoles que aunque a muy temprana edad descubrí que era artista y que mi vocación era pintar, me perdí por muchos años en un mundo ajeno pero que también forma parte de mí…  Y acá es donde testimonio, como la vida te lleva por caminos insospechados: Al graduarme del colegio quise estudiar Arte, me presente a la Universidad de los Andes de Bogotá donde aprobaron mi admisión sin problema alguno, pero en mi casa decidieron que esa no era una carrera de la que se pudiera vivir, así que en aras de que no me muriera de hambre cuando “grande”, me pusieron a escoger otra alternativa… la verdad no luche mucho, la discusión familiar no duró más de 15 minutos y debido a mis facilidades y gustos matemáticos, escogí como prospecto la carrera de Ingeniería Industrial. Inicié mis estudios exitosamente pero mi corazón no encontraba sosiego, mi alma se sentía perdida y aunque en el fondo me gritaba que está renunciando a mi por miedo, mi comodidad pudo más al no luchar por lo que de verdad soy.  Así que por algunos años estudie ingeniería Industrial, y al iniciar el 6º  semestre me cambié a  Administración de Empresas, viviendo durante la carrera una amplia experiencia laboral en el campo directivo. Para no ahondar más en asuntos irrelevantes déjenme decirles que sin embargo, mi alma no era feliz… y culpé a todos y a todo por aquel mal rumbo…  aunque me gustaba lo que hacía… eso no se los puedo negar… en esencia yo sentía que no era yo en realidad… y es que sin duda alguna hay una gran diferencia en la profesión y la esencia, pues el arte no es mi profesión, es simplemente LO QUE SOY. 

Si es mi alma, es mi vida, es mi pensar y mi sentir, es algo mas allá de lo consciente y lo evidente, es involuntario, es incalculable  y para que lo entiendan un poco los voy a recrear con una anécdota de cuando tenía creo que no mas de 8 años: En ese entonces aun no era consciente de mi gusto por el arte, aunque para mí no había mejor regalo que una caja de colores prismacolor... sí, una de esas grandotas de colores raros… pero esta no es la historia… realmente lo curioso es que aunque siempre fui un poco curiosa y traviesa, según cuentan mis padres  un día aparecieron todos los cuadros de la casa de mi Madre, con una firma garabateada… Sí lo confieso, pero no crean que me avergüenzo, tengo aun el vago recuerdo cuando decidí firmar el Gordillo preferido de mi mamá… es que desde ese entonces mi alma ya anhelaba lo que mi consciente ni se imaginaba… yo quería ver todos esos cuadros con mi firma, y a propósito de firma, esta es otra historia que en otro momento les contaré, … ya se imaginaran, el regaño que me dieron, pues tuvieron que cambiar todos los paspartús de los marcos... lástima no haberlos guardado… serían la clara evidencia de mis más profundos sueños. 

Pero retomando un poco la razón de este relato,  les confieso que durante muchos años estuve enojada con el mundo,   buscando culpables  de ser lo que no era… pero un día me levanté, me miré al espejo y vi que esa que estaba ahí no gustaba… podía hacer dos cosas…  seguir quejándome como hasta ahora sin hacer nada.. o… tomar las riendas de mi vida y luchar por SER… y es que si algo me asusto ese día fue llegar al final de mis días y reprocharme por no haber hecho nada, así que dejé el miedo a un lado, me quité la máscara de ejecutiva y me unté de pintura… Al principio no fue fácil…. abrirse camino es duro, darte a conocer aún más... y hacer que la gente te respete como artista ni se diga…  pero ahí estaba yo decidida a ser artista o morir en el intento, fueron años duros que sin el apoyo de mi familia no lo hubiera podido lograr… y cuando digo “no lo hubiera podido lograr” no significa que ya llegué a mi meta, por el contrario, este camino apenas está empezando, pero si logré SER porque hoy en día no me cabe la menor duda de que lo que hago es lo que amo y lo que amo, es lo que hago… pasé de ser un ser infeliz… a ser la mujer más feliz del mundo… durante años sobreviví ahora simplemente VIVO, existo y existo porque entendí que el mundo cambia solo si YO cambio!...

Si lo piensas bien entenderás, como yo lo entendí, que no existe la buena ni la mala suerte… Mi vida es justo lo que yo haga con ella… y sí… es verdad que la vida nos pone obstáculos todos los días… pero ella nos lo pone sola para que entendamos alguna lección, solo hay que tener los sentidos atentos.  Oportunidades hay millones, todo es una oportunidad, solo debes afinar tus sentidos para poder verla y apretar tu corazón para tener el valor de convertir en realidad tu sueños.  Mi vida cambió, no porque el mundo cambiara ni las personas que me rodeaban cambiaran, mi vida cambió solo porque yo quise que cambiara… solo yo tenía y tengo el poder de cambiarla, mi vida es mía y de nadie más, hoy soy una existencialista total. Asumo mis actos, mis logros y mis fracasos e intento aprender de ellos. 

Pero saben cuál ha sido la lección más importante aprendida hasta ahora?… es que uno tiene que focalizarse... saber qué quiere obtener y concentrarse solo en el QUÉ sin importar el CÓMO.  Hay que dejar que la vida nos sorprenda… si te enfocas en el cómo te puedes perder de lo fundamental.  Deja que el cosmos conspire a tu favor, permite que la vida fluya y sumérgete en la vida, forma parte de ella y se el capitán de tu vida. 

Mi vida está en mis pinturas y mis pinturas son mi vida… cada obra esta cargada de mí, de lo mundano y lo etéreo, de lo que siento, de lo que pienso, de lo que odio y de lo que amo, en cada pincelada se desborda mi sentir…  mis pasiones, mis letargos, dejo que mis contradicciones se evidencien para deleitarme con mi perfecta imperfección…   y es que no puedo negar que soy admiradora furibunda de la humanidad… me apasiona descubrir la pluralidad de las almas, no sé cómo expresarlo pero amo ver la fuerza que nace en la fragilidad de los seres…  porque en la fuerza esta mi debilidad y es mi debilidad la que me hace fuerte.

CJ

Gracias por su visita, sus comentarios son bienvenidos!

 

 

 
 
Index
Index
WSI Intermaster de Colombia